Movistar TV se llena de muertos vivientes con 'I Love Zombies'

Luis Repiso
Editor_Movistar

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Imagina cualquier situación que se te venga a la cabeza. Pongamos, por ejemplo, un fin de semana en el campo. O mejor, una despedida de soltero. O un viaje a Londres. O uno a Filadelfia. O una guerra… ¡Da lo mismo! Ponle uno muertos vivientes –o infectados, no vamos a entrar en ese debate- y seguro que tienes el argumento de alguna película que existe.


Con el objetivo de rendir un merecido homenaje a un género inmortal, casi infinito, Movistar TV pone a tu disposición desde el 9 de diciembre el ciclo I Love Zombies. Porque adoramos las películas de muertos vivientes, sean quienes sean ellos.


Para empezar, podrás disfrutar de Zombeavers (2013), en la que un grupo de castores zombis amarga, pero mucho, un fin de semana de diversión, alcohol y sexo a un grupo de jóvenes.

 


¿Qué tal una ración de zombis en una despedida de soltero? Pues eso es A little bit zombie (2012), una película en la que un joven infectado por un virus se transforma en muerto viviente pero, eso sí, quiere seguir manteniendo feliz a su prometida.

 


También es un virus lo que convierte en infectados a la mayoría de los habitantes del lejano planeta de La Batalla de los Malditos (2013), donde un reducido grupo de sobrevivientes intenta salvar el pellejo gracias a un pequeño arsenal.

 


Un poco más cerca, en Londres, un par de hermanos (Andy y Terry Cockney) roban un banco mientras otro virus arrasa la zona este de la ciudad convirtiendo a todos sus habitantes en una auténtica Invasión zombie (2012).

 


París tampoco se libra de su particular batalla contra los no-vivos en La Horda (2012), donde unas sanguinarias criaturas entran en escena en el enfrentamiento entre policías y gángsters.

 


No menos sangrientos son los infectados por carne contaminada que arruinan el tranquilo fin de semana campestre organizado por un padre para que su hija conozca a su nueva pareja en Mis apetitosos vecinos (2007).

 


Otra de campo y muertos vivientes es El Diario de los Muertos (2007), donde una inocente película grabada por unos jóvenes torna en su argumento después de que los fallecidos cobren vida.

 

 


A otra plaga similar deben enfrentarse los cuatro sobrevivientes de Zombi (1978), donde el mundo conocido es sustituido por anarquía de una plaga de muertos vivientes que, realmente, no se sabe cómo llegan a ese estado.

 


En Exit Humanity (2011), un padre tendrá que sobrevivir a una epidemia zombi tras la Guerra Civil estadounidense al esparcir las cenizas de su hijo fallecido.

 


A criaturas similares deben hacer frente en La Tierra de los Muertos Vivientes (2005), en la que los zombis amenazan con arrasar las afueras de una ciudad fortificada habitada por individuos sin escrúpulos que habitan altos rascacielos, mientras a ras del suelo la gente lucha por sobrevivir.

 


Otro virus fruto de un experimento ultrasecreto es el origen de Zombie Strippers (2008), en donde las bailarinas de un club, lideradas por la megaestrella del porno Jenna Jameson, se convierten en zombis manteniendo sus cuerpos de escándalo pero desarrollando además un apetito insaciable por la carne humana.

 


Y qué decir de Monster Brawl (2011), una auténtica pelea a muerte de ocho monstruos clásicos en el entorno incomparable de un cementerio abandonado, o de Zombis Nazis (2009), donde un ejército de criaturas hitlerianas ataca a un grupo de estudiantes en las montañas noruegas.