Qué peligros encierran los códigos QR
Menús, cartas, entradas, descuentos, tickets...y otros muchos futuros casos de uso en vías de desarrollo… es evidente, tal y como os contábamos en otro post, que los códigos QR cada vez tienen mayor presencia en nuestra vida cotidiana. Pese a que su existencia data de hace más de 26 años, la pandemia del COVID ha acelerado al uso y adopción del código QR pue permiten que muchos procesos sean sin contacto y por tanto más seguros.
Su uso ha crecido de manera exponencial durante los dos últimos años, como se puede ver en la representación gráfica del volumen de búsqueda de códigos QR según Google Trends:
Según una encuesta de Kleiner Perkins Caufield & Byers, Visa Inc. y GfK.A, nivel mundial, el 4% de todas las transacciones de los consumidores, se realizan ya a través de códigos QR.
Tal cómo apuntábamos previamente, la pandemia ha potenciado el crecimiento en el uso de códigos QR, ya que a raíz del COVID los ciudadanos han cambiado sus hábitos, evitando tener contacto con papel u objetos que han estado en manos de varias personas, y cada vez se utiliza con más frecuencia en la carta de un restaurante, al comparar los precios de un producto o llevar a cabo otras gestiones relacionadas con el ocio, la movilidad o la economía.
¿Qué son los códigos QR?
Según Wikipedia un código QR es la evolución del código de barras. Es un módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional. La matriz se lee en el dispositivo móvil por un lector específico (lector de QR) y de forma inmediata nos lleva a una aplicación en internet y puede ser un mapa de localización, un correo electrónico, una página web o un perfil en una red social. Se trata de un código que añade no sólo una dimensión más a los datos, sino que permite leerlos en varias direcciones (motivo por el que en sus inicios se les conocía como códigos BIDI)
El primer código QR (Quick Response) del que se tiene constancia data del año 1994, y su autoría corresponde a Denso Wave, subsidiaria del Grupo Toyota en su Japón natal.
¿Cuáles son los peligros que encierran los QR?
Sin embargo, cuando algo pasa a ser de uso popular, los ciberdelincuentes ven su oportunidad para para buscar una nueva forma de cometer delitos, y hacerse con datos personales y/o bancarios de las "víctimas".
Nos encontramos con códigos QR en cualquier sitio: un cartel de publicidad, el servilletero del bar, un folleto de información, un currículum vitae e incluso en la matrícula de un coche. Los códigos QR se han convertido en parte de nuestra vida, pero ¿sabemos realmente que se esconde detrás de estas imágenes?
Los códigos QR además de mostrarse cómo tremendamente útiles para agilizar procesos de compra y administrativos, han supuesto la puerta de entrada para estafadores informáticos para utilizarlos de forma delictiva y hacerse con datos personales y/o bancarios de las víctimas.
Una vez escaneado el código QR, si no contamos con las medidas de protección adecuadas, se puede producir navegación desde nuestro dispositivo hacia una url con software malcioso, que una vez instalado nos haría vulnerables a riesgos tales como:”
- Añadir una nueva lista de contactos para lanzar un phishing u otro tipo de ciberataque.
- Iniciar una llamada telefónica, en la que el número de teléfono quedaría expuesto a todo aquel que la reciba.
- Enviar un mensaje de texto o escribir un correo electrónico.
- Realizar pagos, así como enviar automáticamente dinero y capturar datos financieros personales.
- Revelar la ubicación actual del usuario.
- Añadir una red WiFi preferida que haga que el dispositivo se conecte a ella de manera automática.
¿Qué podemos hacer para evitar los riesgos de los QR?
Todos estos riesgos no deberían limitarnos en el uso de estos códigos que se han demostrado tan útiles, es cuestión de tomar una serie de medidas para prevenir ser víctima de alguna estafa asociada al uso de los mismos:
- En primer lugar, es muy importante "no pinchar en enlaces desconocidos ni enlaces recibidos vía emails o SMS”, además de “ tener mucho cuidado al escanear un código QR desconocido".
- Spuede configurar la app que lee los códigos (que en muchos casos es la propia cámara del smartphone) para que no abra automáticamente la página o contenido hacia el que "apunta" el código QR o bien instalar una app que permita la previsualización del contenido enlazado desde el mismo.
- Otro consejo muy útil es del huir de aquellos códigos QR que estén pegados encima de publicidad aparentemente limpia o de los que estén desprovistos de cualquier publicidad y sobre todo de aquellos carteles con códigos que anuncian ofertas, sorteos o regalos. En estos casos, es preferible tomar nota de la empresa o producto anunciado y realizar una búsqueda en Internet posteriormente para verificar su autenticidad.
- Cabe destacar que, para la instalación de Software malintencionado a través de un QR, es necesario tener activada la opción en el smartphone. Para ello es necesario verificar que no está habilitada y únicamente hacerlo en casos concretos siempre y cuando aseguremos de que se trata de una app segura.
- Mantener el dispositivo actualizado, de forma que contemos con las últimas actualizaciones de seguridad.
¿Cómo utiliza Movistar los códigos QR?
En Movistar hacemos uso de los códigos QR para tareas y operaciones rutinarias para nuestros clientes, tales como solicitar cita en una tienda, activar una eSIM, compartir la red de nuestro router Smart WiFi o simplemente para llevar a cabo una acción de marketing mediante códigos promocionales.
Cualquier código QR que encuentres en nuestros entornos y locales oficiales de Movistar, así como en nuestros dispositivos, están generados de manera segura, por lo que puedes hacer uso de los mismos sin preocupación alguna al respecto de su contenido.
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