La desconcentración del eReader

Aitor-blogger
Antiguo Moderador

A veces, leer una novela con muchos personajes puede suponer un reto. ¿Te acordarás de todos? O, simplemente, estudiar una materia requiere un esfuerzo mental a la hora de leer y memorizar bastante importante. ¿Es mejor para esto leer en papel o en digital?

 

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Justo esta mañana hemos publicado una infografía que nos muestra la evolución de los eReaders en el mercado y el uso que se les da. Pero vamos a centrarnos en la vertiente humana. Al igual que no es lo mismo aprender algo de oídas que hacerlo por ti mismo, tampoco lo es el aprenderlo o memorizarlo a través de un libro normal que de una plataforma digital.

 

De hecho, el mismísimo Larry Page, cofundador de Google se ha pronunciado sobre este tema. Como gran lector y consumidor de ebooks, se ha dado cuenta (cosa que varios estudios ratifican) que la lectura digital es un tanto por ciento más lenta que en papel. Además, cuesta más memorizar los datos si el soporte es digital. Esto contrasta con las grandes ventajas del eReader como la comodidad, almacenamiento, etc.

 

De hecho, esta preocupación se ha extendido y varios científicos han estudiado el tema. La conclusión más extendida es la necesidad de referencias del ser humano para interiorizar información. Desde siempre nos orientamos y aprendemos cosas nuevas incluyéndolas dentro de algún sistema de referencia (detrás de esa montaña, después de comer, al final de la página 28).

 

Los eReaders simplifican el formato. Unifican el tipo de letra, los márgenes, la tipografía, en algunos no nos aparece ni el número de página. Así, las referencias son siempre las mismas para todos los conceptos y no podemos usar este método de orientación dentro de la información, sino que nos vemos obligados a memorizar e interiorizar todo de memoria, como loros, lo cual nos obliga a tener que repasar la información varias veces, perdiendo ritmo de lectura y concentración.

 

Sin embargo, los libros en papel son altamente 'memorizables', incluso inconscientemente. Paginación, ilustraciones, tipo de letra, párrafos, portada... Todos estos elementos nos ayudan en la interiorización de información. Somos una especie táctil, no lo olvidemos: las cosas se aprenden mejor experimentándolas, tocándolas y sintiéndolas.

 

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Otro estudio nos habla de la distracción: pasar la página de un libro es algo que tenemos automatizado desde pequeños, por lo que es algo natural y no aparta nuestra atención de lo que estamos leyendo. Sin embargo, el tocar un botón o arrastrar una barra nos distrae, haciendo que dividamos nuestro nivel de concentración entre el libro y el aparato. Aunque sea por un mínimo instante, esto ralentiza la lectura.

 

Además, el tamaño importa. Se ha demostrado que, a pantallas más pequeñas, menor retención de la información que leemos. Esto no pasa en los libros en papel, el tamaño de la página no influye en nosotros de la misma manera que lo hace una pantalla.

 

Otra de las características de los eReaders que pueden distraernos de la lectura es la llamada 'lectura social', que poco a poco se va implementando, aunque todavía no es muy conocida... Esto consiste en ir subrayando los conceptos o frases que nos gustan, compartirlos y comentarlos con una comunidad online. Algo así como un club de lectura digital en directo. Esto haría que nuestra atención se dividiera entre la lectura en sí y la parte más social, por lo que si quieres sumergirte en un libro al 100% te recomendamos que el toque social lo practiques en diferido, es decir, tras la lectura.

 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la de los eReaders es una tecnología muy nueva y que convive con los libros en papel. Así, todos los usuarios están acostumbrados a leer en papel o complementar ambas formas de lectura. Pero si hacemos caso a Darwin y su Teoría de la Evolución, la adaptación de las especies al medio es algo a tener presente. Poco a poco la tendencia se hace evidente: el futuro es de las tablets. Esto no significa que los libros vayan a desaparecer, pero sí que desde pequeños se nos educará en la cultura tablet: a usarlas para estudiar, para el ocio, para diversas profesiones... Y la vida y nuestros hábitos de memorización y consumo de información acabarán por adquirir una nueva forma de aprendizaje.

 

Tocar una pantalla se convertirá en algo tan intuitivo como pasar la página de un libro.