Cae con fuerza robo Smartphones en Londres, NY y San Francisco
Fuente: Mikel Cid Editor en Xataka Móvil |11 de febrero de 2015 | 17:01 CET
El robo de Smartphones cae con fuerza en Londres, Nueva York y San Francisco
En California el robo de Smartphones acaparaba más del 50% de los delitos totales
Tras las preocupantes cifras de robos de smartphones de Estados Unidos en 2013, nada más que 3.1 millones de dispositivos robados frente a los 1.6 millones de 2012, tanto fabricantes como mandatarios de dicho país y otros han ido tomando medidas frente a un delito que puede llegar a ser rentable para los ladrones.
Así hemos visto como fabricantes de dispositivos han ido complicado la vida a los amigos de lo ajeno, mientras que también han llegado leyes que obligarán a los fabricantes a introducir el famoso kill switch. Medidas que como demuestran los datos de varias ciudades ya están empezando a dar resultados.
Como ya hemos visto el robo de Smartphone ha sido un buen negocio para los ladrones en los últimos años, ante una industria y legisladores lentos a la hora de afrontar este problema. Pero la introducción de medidas que permiten inutilizar un teléfono, bloquearlo o borrar su contenido remotamente, que ya ofrecen Apple o LG entre otros, junto a la ley que obligará en California a introducir dicha función por defecto se dejan notar.
De esta manera el robo de iPhone ha descendido un 40% en San Francisco y un 25% en Nueva York, mientras que la cifra de Smartphones sustraídos en Londres se ha recortado a la mitad. Unos descensos muy importantes, teniendo en cuenta que en varias ciudades de California este tipo de delito suponían más de la mitad del total de delitos registrados.
Los datos desvelados por los alcaldes de las ciudades que hemos mencionado son esperanzadores, pero a la industria de la telefonía móvil todavía le quedan pasos por dar. Ya no es solo reclamar a los fabricantes la introducción de funciones como el kill switch, también sería necesaria una mayor colaboración entre operadores, gobiernos o policías del mundo para que un terminal robado no puede ser usado en ningún país.