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Fuente: César Urrutia (El Mundo) |Madrid Actualizado 18/11/201521:30
COMPETENCIA
Deberá abrir la nueva red a los competidores en toda España menos en 34 grandes ciudades
Telefónica se replanteará su despliegue de fibra al ser obligada a compartirla
Para ser exclusivas, las redes deberán estar en ciudades con competencia
Choque frontal entre Telefónica y el regulador de los mercados por la fibra óptica. El despliegue acelerado de la nueva red de acceso a internet de alta velocidad llevado a cabo por el operador dominante desde 2011 se ha topado con la resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)de regular esta infraestructura para garantizar que los usuarios disponen de suficientes ofertas alternativas.
La consecuencia inmediata es que Telefónica se replanteará hasta qué punto le interesará seguir invirtiendo y desplegando esta nueva red. A día de hoy, el operador ofrece acceso a internet a alta velocidad en cerca de 14 millones de hogares, oficinas, hoteles... El despliegue proyectado alcanza a cubrir unos 26 millones de unidades inmobiliarias en cinco años para alcanzar una cobertura del 97%, llegando a localidades de hasta 500 habitantes.
En el otro lado, Vodafone y Orange, los principales rivales de Telefónica, valoraron de forma positiva la resolución aprobada por la CNMC al ofrecer un equilibrio adecuado entre fomento de la competencia e impulso de la inversión. Ambas compañías han tratado de recortar la distancia que les separa de frente al despliegue de Telefónica con la compra de compañías que ya contaban con infraestructuras de cable o fibra óptica. Primero, Vodafone compró Ono en julio de 2014 por 7.200 millones de euros para acceder directamente a siete millones de hogares. Un año después, el pasado mes de junio, Orange pagó 3.500 millones de euros por Jazztel, con una red de fibra óptica que alcanza cuatro millones de hogares. La filial de France Telecom reafirmó ayer su compromiso de llegar a 14 millones de hogares en cinco años.
La resolución aprobada por el organismo presidido por José María Marín Quemada debe aún recibir el visto bueno de la Comisión Europea. Sin embargo, Telefónica ya ha advertido que pone su despliegue en revisión, ya que las condiciones en las que esperaba plantear el servicio no son las mismas que cuando lo comenzó. Básicamente, el regulador le obligará a abrir a sus rivales la nueva infraestructura para que, a su vez, puedan lanzar ofertas comerciales de servicios de banda ancha.
Deberá hacerlo en toda España salvo en 34 grandes municipios que suponen el 26% de la población y que, al concentrar más clientes, hacen más eficiente el retorno de la inversión. Todo lo contrario que en localidades más pequeñas. Por este motivo, a lo largo de los últimos años Vodafone, Orange o Jazztel se han sumado a la carrera emprendida por Telefónica para cubrir las mayores ciudades con fibra óptica, una tecnología que permite a estas compañías empaquetar servicios (telefonía móvil, fija, acceso a internet y televisión de pago en una factura) para evitar que la fuerte competencia en precios de pequeños operadores les arrebate clientes.
El precedente es claro: la obligación impuesta a las grandes compañías por el regulador de abrir sus redes móviles a la competencia es la vía por la que los pequeños operadores móviles sin infraestructura arrebataron millones de clientes a los gigantes a base de tarifas más baratas.
Para que las redes de fibra óptica sean exclusivas en una población, deben existir en la misma al menos tres infraestructuras de fibra óptica o de cable, con una cobertura mínima del 20%, que asegure una suficiente competencia. Inicialmente (en diciembre de 2014), la CNMC había planteado la apertura obligatoria de la red en nueve ciudades, pero la velocidad del despliegue ha llevado a ampliar ese número a 34, una cifra que podría revisarse de nuevo.
Fuente: por J.MONTALVO / I.DEL CASTILLO (Expansión) |Actualizado: 29/03/201613:28 horas
Alierta: el ejecutivo que pilotó la transformación de la operadora
César Alierta | JMCadenas | EXPANSION
En los casi 16 años que lleva al frente de Telefónica, César Alierta Izuel (Zaragoza, 1945) ha convertido a la compañía española en una de las mayores operadoras de telecomunicaciones del mundo con unos ingresos superiores a los 47.000 millones y presencia en 21 países con más de 125.000 empleados.
Bajo la dirección de este aragonés de 70 años, la compañía española ha tomado una larga serie de decisiones estratégicas, algunas con viaje de ida y vuelta, que han cambiado por completo el perfil del grupo y han permitido que la empresa duplique su facturación y multiplique por cuatro su cartera de clientes. El resultado es un coloso con una posición de liderazgo en Brasil, Alemania, España y América Latina.
En estos 16 años ha habido de todo. Alierta decidió entrar en México; abandonar las licencias de UMTS en Europa; comprar las filiales de BellSouth en Latinoamérica; opar a O2 en Reino unido y venderla posteriormente a Hutchinson, un proceso que no se ha cerrado por el escollo de las autoridades de la competencia; y entrar en República Checa y Italia para salir años después con el objetivo de centrarse en Latinoamérica y Alemania, donde ha creado la mayor operadora.
Convergencia
A Alierta se le pueden achacar muchas cosas, pero no que haya estado parado y que no haya tenido olfato para intuir por dónde iba el sector. Su última gran apuesta es apostar por la convergencia en las ofertas sumando el servicio fijo, Internet, el móvil y la televisión, un negocio que abandonó al poco de llegar y al que ha vuelto con la compra de Canal+ a Prisa.
Alierta es un firme convencido de que para hacer frente a la era de los grande gigantes tecnológicos -Google, Apple o Twitter, que están revolucionando la forma de comunicarse- es necesario pasar de ser un operador puro y duro de la red a ofrecer un servicio completo y controlar y ofrecer contenidos con los que fidelizar al cliente. Acaba de gastarse cerca de 3.000 millones para ofrecer todos los partidos de la Liga y la Champions en su oferta de fútbol.
Para colocar a la empresa en el grupo de cabeza del sector, el presidente de Telefónica pilotó, al poco de llegar, un profundo saneamiento de la operadora, obligado por la necesidad de adaptarla a un mercado en contracción tras un fuerte proceso de inversión. Para ellos, se sirvió de su profunda formación financiera y del proceso de fusión de Tabacalera y Seita, que capitaneó. La fórmula que aplicó Alierta define al personaje: trabajo tenaz, asesoramiento de un pequeño grupo de ejecutivos y supervisión, muy cercana, de las finanzas del grupo
Inicios como financiero
Después de terminar la carrera de Derecho en la Universidad de Zaragoza, Alierta se trasladó a Estados Unidos para hacer un máster en Administración de Empresas en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Allí conoció a Javier Bastida y Luis García Esnaola, antiguo directivo de Banco Urquijo. Este último fue su pasaporte para entrar en 1970 en la entidad financiera, donde trabajó durante quince años.
En 1985 fue nombrado consejero asesor de la presidencia del Banco Pastor y fue entonces cuando fundó y dirigió la sociedad de valores y bolsa Beta Capital. En 1991 fue elegido presidente del Instituto Español de Analistas Financieros y miembro de la Comisión Permanente de la Bolsa de Madrid. En junio de 1996, César Alierta accedió a la presidencia de Tabacalera en sustitución de Pedro Pérez.
De su etapa en Tabacalera, Alierta mantuvo durante años su afición por fumar habanos, que dejó hace tiempo. Además, le sirvió para atesorar una profunda experiencia en reestructuración de empresas privatizadas, que ha terminado de redondear su formación financiera.
En su actividad de agente de bolsa, se dio a conocer en los años ochenta como pionero de los mercados de capitales modernos. Desde Beta Capital y el Instituto Español de Analistas Financieros, abrió paso a toda una generación de operadores independientes del mercado.
Los elogios de su formación financiera se convierten en críticas de los analistas por su falta de química con los interlocutores en las comparecencias públicas. En el entorno de Alierta se asegura que esta percepción obedece a la timidez del personaje, que gana puntos, sin embargo, en el trato cara a cara con sus interlocutores.
- pacofreire11-05-2016Yo ya uso 10G ¿y tú?
Fuente: Santiago Millán Alonso (CíncoDías) | Madrid 10-05-2016 13:30
Operaciones corporativas
Pallete: el bloqueo a la venta de O2 es muy negativo para las telecos europeas
- Telefónica espera una respuesta inminente de Bruselas
- Confirma la salida a Bolsa de Telxius
- Reclama una regulación que incentive las inversiones en redes

El presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete (centro); el CEO de Orange España, Laurent Paillassot (izquierda); y el de Vodafone España, Antonio Colmbra. (Pablo Monge)
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, ha afirmado hoy que la compañía espera una respuesta inminente de la Comisión Europea (CE) sobre la venta de su filial británica O2 a Hutchison. En un encuentro con los medios de comunicación previo a un evento sobre el sector organizado por UGT, Pallete ha reconocido que Bruselas puede bloquear la operación, si bien ha insistido en que las propuestas de Hutchison están en línea con las establecidas en operaciones similares que fueron aprobadas.
Pallete ha asegurado que si se bloquea la venta de O2 se estará enviando un mensaje muy negativo al sector de las telecos en Europa, que necesita ganar tamaño para afrontar las fuertes inversiones que necesita para acometer los despliegues de infraestructuras de nueva generación. "No es una buena noticia", ha asegurado.
El directivo ha dejado claro que Telefónica tiene distintas alternativas en las que lleva tiempo trabajando. Entre ellas figura la salida a Bolsa de Telxius, el pago en acciones del segundo tramo del dividendo de este año a través de la fórmula del scrip dividend así como otras medidas internas. Pallete ha explicado que la compañía seguirá con el proceso de reducción de deuda, que conllevará la tranquilidad de los inversores y de las agencias de calificación.
Con respecto a la situación de incertidumbre política en España, Pallete ha indicado que Telefónica mantiene los planes de inversión en nuevas redes.
En relación a Brasil, Pallete ha señalado que Telefónica es más optimista que otros actores en el país, indicando que una vez que se resuelvan los problemas políticos, la economía podrá afrontar la recuperación puesto que es más fuerte que en otras crisis anteriores. El directivo, además, ha recordado que Telefónica Brasil sigue creciendo.
En su posterior intervención en el evento, Pallete señaló que la inversión en despliegue de infraestructuras todavía no ha tocado techo, pero advirtió de la necesidad de contar con una regulación adecuada que mantenga los incentivos para la inversión. “Con la regulación adecuada hay incentivos para que los operadores inviertan”, dijo.
Pallete precisó que las empresas del sector tienen por delante todavía algunos años de fuerte intensidad de capital, para los despliegues de 4G y fibra. “Cuando acabe el despliegue de fibra disminuirá la inversión, pero para eso quedan dos o tres años”, afirmó.
