Un mes de espera y una cita fantasma
Desde la impotencia y el más absoluto sentimiento de desprecio por el cliente que profesa O2 (no leáis el apartado de compromisos éticos que a mi me han dado arcadas), ejerzo mi derecho al pataleo porque no tengo otra opción.
No recuerdo desde cuando soy cliente de Movistar y, desde que decidimos que la television no era para nosotros, hace ya unos 3 años, de O2.
Y funciona igual de bien que Movistar, de hecho, es lo mismo, ni cambiar las sim tuvimos.
El problema llega cuando necesitas algo de ellos.
La app de O2 no funciona, especialmente el apartado de usuario, que es donde suele estar lo necesario, la Web está caida siempre, pero sólo la parte de acceso a usuarios (supongo que para la empresa de telecomunicaciones más grande de España es complicado estar online) y solo te queda llamar al 1551, y que te atiendan desde aqui al lado, Jaen en mi caso, para tomar nota de lo que necesites. Y la toman.
Hace 33 días solicité algo tan complicado como la reubicacion del router dentro de mi domicilio. Por temas laborales necesito estar conectado al router por cable en el despacho y actualmente hay unos 12 metros hasta el salon. El precio? 60 €. No te lo van a regalar, pero como es necesario pues accedo.
Esto fue a finales de agosto. Hoy 26 de Septiembre, 33 dias después y tras 9 reclamaciones al unico servicio que tenemos, atencion al cliente, me han dado la cita tras pedir nuevamente miles de disculpas. Me llega mi SMS con la confirmacion de la cita entre las 13:00h y las 15:00 h.
Desesperados ya por acabar con esto, nos quedamos en casa esperando y haciendo turnos para recoger a las niñas de los colegios no vaya a ser que por casualidad lleguen en ese justo momento.
Y esperamos,
Y esperamos.
A las 4 menos cuarto llamamos de nuevo a atencion al cliente a preguntar cuándo viene el técnico y nos informa un chico de aqui al lado, eso siempre queda clarísimo, de Jaen, (con poco acento jienense, eso sí, aunque andaluz por los 4 costados) que si no ha venido es que no va a venir. Y ya está. Que toma nota de nuevo para informar a sus superiores de lo que nos pasa (esos superiores tienen anotaciones mías como para imprimirlas y empapelar ya el despacho completo) y que lo lamenta.
Y ya está.
No hay cita, no hay plazo y no hay queja porque las palabras se las lleva el viento.
Con 9 reclamaciones por este asunto, y otros 13 días sin movil porque se me ocurrio cambiar el iphone y resulta que la esim no se puede portar, y claro, la nueva es muy complicada de enviar (hasta que das con alguien que te lo hace en el mismo momento) te das cuenta que no eres nadie. Eres menos que nadie porque ni siquiera te van a responder.
Solo queda seguir esperando, o cambiar de compañía, claro, pero con eso ya cuentan ellos.
Que pena me doy escribiendo esto, total, es lo mismo que las otras 9 reclamaciones...