¿Usar FaceApp realmente pone en peligro nuestros datos?

Guille-blogger
Editor_Movistar

FaceApp es la aplicación de fotografía más viral del momento. La app que te hace verte más viejo a partir de una fotografía está generando gran cantidad de contenido en redes como Twitter o Instagram. Famosos y anónimos por igual, están compartiendo los resultados que obtienen tras pasar el “filtro viejuno”.

 

La aplicación ya triunfó en 2017, y ahora ha vuelto a las andadas gracias a una nueva actualización para obtener resultados mucho más realistas. Sin embargo, otra realidad es que, al igual que muchas otras apps de este tipo, no queda del todo claro cuán expuestos quedan nuestros datos al usarlas.

 

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¿Están tus datos comprometidos al usar FaceApp?

 

FaceApp recolecta todo el contenido que se genera (tanto fotos como vídeos) por medio de herramientas de análisis de terceros, cookies e identificadores en tu dispositivo para proveer contenido personalizado, publicidadmonitorear la efectividad del producto en los que se instala, hasta aquí, como muchas otras aplicaciones que nos instalamos o webs por las que navegamos.

 

Todo queda reflejado en su acuerdo de privacidad, que a pesar de todo ofrece información imprecisa y sin actualizar desde 2017 (por lo que no seguiría las indicaciones impuestas por la última revisión de 2018 de la Ley de Protección de Datos europea), otra vez, como muchas otras aplicaciones.

 

También detallan en su política de datos que la empresa responsable sólo comparte esta información con otras compañías afiliadas a ella, pudiendo ser transferida a socios afincados en otros países o vendida a un tercero si éste comprara la aplicación, es decir, lo mismo que sucedió con WhatsApp o Instragram cuando pasó a manos de Facebook.

 

A pesar de todo, y a grandes rasgos, el de FaceApp no es un caso nuevo. Muchas aplicaciones de reconocimiento facial cuentan con información ambigua y poco transparente sobre cómo se utilizan nuestros datos.

 

De todo modos, cabe recordar que cada día utilizamos muchas aplicaciones donde nuestro rostro queda registrado digitalmente, por ejemplo, al usar el desbloqueo facial en el smartphone o entrar en la app del banco con el reconocimiento facial, e incluso al crear un perfil en redes sociales, añadiendo fotos e información personal, estamos exponiendo nuestros datos de alguna forma. Ya depende de nosotros el depositar o no nuestra confianza en esas aplicaciones.

 

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Dejando a un lado su origen ruso, hay que señalar que no sólo FaceApp pide a sus usuarios más información de la necesaria, sino que otras aplicaciones también suelen hacerlo. Reflexionemos por un momento, ¿para qué necesita la linterna del móvil acceder a tu ubicación? ¿O una aplicación de viajes al micrófono? ¿O una grabadora a los contactos?

 

Lo conveniente aquí, es que cada vez que descargamos una nueva aplicación,  pensemos por un momento qué tipo de permisos concedemos y, sobre todo, si la aplicación necesita realmente tener acceso a ellos para ser utilizada con normalidad, siempre podemos habilitar esos permisos a posteriori, en caso de ser necesarios.

 

 

Puedes empezar por hacer un filtro de la información que expones en Google. En Movisfera ya te explicamos cómo personalizar la privacidad de tu cuenta de Google. Permanece atento a nuestro blog para otras publicaciones sobre privacidad y redes sociales.