Las 3 claves para conseguir desconectar en vacaciones

Coordinador Comercial Empresas
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Con este post buscamos ayudarte en algo tan vital para tus vacaciones como es desconectar. Se asume que, cuando abandonamos la oficina el día en el que empezamos las vacaciones, automáticamente, desconectamos del entorno laboral y, desde el minuto uno, comenzamos a disfrutar de la desconexión en el merecido descanso. Pero todos sabemos que, desconectar de la rutina no es tan fácil como, a priori, puede parecer.

 

Hace unas semanas te contábamos los beneficios que trae a tu vida la desconexión vacacional. Si no has podido leerlo aún, te lo dejamos a continuación:

 

¡Vacaciones! La importancia de desconectar

 

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Como ya has visto en nuestro anterior post, no nos podemos tomar a broma el valor y los beneficios que nos aporta la desconexión vacacional, tanto en nuestra vida personal, como en nuestra vida profesional, por todo esto hemos definido 3 claves que van a hacer que tu desconexión se produzca más rápida y eficientemente:

 

- 1. Aprende a delegar y hazlo bien.

 

Lo primero por lo que no solemos desconectar según cogemos las vacaciones tiene que ver con las dudas que nos provoca el no saber si nuestro trabajo pendiente se va a seguir realizando, si se van a llevar a cabo de la mejor manera, si van a surgir errores que atrasen los proyectos laborales que estamos dejando en suspenso durante nuestros días libres,… son muchas las variables de este tipo que nos atan a la rutina aun no estando en la oficina.

 

Todo esto se soluciona con un buen trabajo de delegación en el que se tienen que tener en cuenta los 3 qués:

       - Qué tareas se pueden delegar

       - A qué persona/s delegas las tareas

       - Qué forma escoges para hacer el traspaso

 

Si se escoge, pormenorizadamente, qué tareas son delegables y cuáles van a tener que esperar a nuestra vuelta; qué persona de nuestro equipo es la más preparada para llevar a cabo esas tareas, tanto por formación, como por su propia carga de trabajo o motivación y, sobre todo, como vamos a realizar, a esa persona, el traspaso de actividad, nos iremos de vacaciones con una feliz sensación de dejar todo atado y sin miedo a que algún tema se colapse en nuestra ausencia.

 

 

- 2. Sal de la rutina pero hazlo de verdad. Realiza esos planes con los que siempre sueñas.

 

Nos pasamos los once meses laborables haciendo planes para cuando lleguen las vacaciones: realizar ese viaje que soñamos, dedicar tiempo que normalmente no tienes a ese hobbie que te encanta, visitar a esos amigos que normalmente no ves… aprovecha tu mes de tiempo para hacer todo esto, ¡y más!

 

Disfruta también del aire libre: campo, playa, río,… nos pasamos 8 horas al día durante 11 meses encerrados entre cuatro paredes. Las vacaciones son un tiempo maravilloso para aprovechar y conectar con la naturaleza y tu entorno. Redescubre tu ciudad y encuentra nuevos rincones que desconocías. Todo plan que incluya sol, luz y aire será beneficioso para ti y tu salud, no sólo física, si no también mental.

 

Cuanto más aproveches tus vacaciones para llevar a cabo planes fuera de tu rutina, más rápido crecerá tu poder de desconexión. Es muy sencillo, si estas realizando actividades que poco o nada tienen que ver con tu rutina es altamente improbable que caigas en ella y, con el tiempo, puedes llegar a “olvidarla”, llevando tu mente a un estado donde podrá regenerarse para que puedas volver en septiembre con tus pilas completamente cargadas.

 

 

- 3. Fortalece tu mente. Busca tu método de relajación, medita y pulsa “off”

 

En nuestro anterior post ya te comentábamos que los especialistas igualan el hecho de no tener vacaciones a no dormir. Esto es porque este periodo de descanso es muy importante porque sirve a tu mente para regenerarse del estrés y la presión que sufre el resto del año. Pero, ¿y si hiciéramos especial hincapié en esta regeneración? Las vacaciones pueden ser un tiempo excelente para trabajar en fortalecer tu mente a través de métodos de relajación, meditación,… El yoga puede ser una actividad ideal para conseguirlo.

 

Muchas veces no prestamos la atención adecuada a lo que nuestro cuerpo nos quiere decir y, cuando queremos hacerle caso, muchas veces ya se han desencadenado procesos a los que no se tenía por qué haber llegado: Crisis de ansiedad, enfermedades derivadas del estrés,…

 

Si durante tus vacaciones trabajas en ti y en conseguir liberarte del estrés, cuando vuelvas a trabajar te sentirás mucho más motivado, consiguiendo tener una mejor actitud para tu trabajo y una mayor proactividad, por el simple hecho de que has conseguido librarte de los lastres que tenías antes de vacaciones.

 

 

Por supuesto, hay más formas de desconexión vacacional y nos encantaría saber las que a ti te funcionan. No lo dudes, ¡déjanos tus claves en la sección de comentarios!

 

¡Feliz verano!