Por ahora la incidencia no está afectando a ninguna línea, son cinco los distintos cables de otros tanto usuarios que se pasan desde ahí a un poste de madera en la calle pero tal como muestra la fotografía solo hace falta un poco de viento o lluvia fuerte para que haya algún problema. De hecho la situación actual se produjo después de la última tormenta.
No es la primera vez que algo así pasa ya que desde la casa de mi padre llevamos mas de 60 años que nos pasan todos los cables telefónicos de la calle por la vivienda y el jardín hacia unos postes de madera en la calle. Es inperdonable que sigamos con estas instalaciones en pleno siglo XXI y en el centro de una ciudad como Sevilla
Begoña