Más allá de optar por cosas baratas y que puedan distribuir en masa, lo que está claro es que cuando se despliega una nueva tecnología y se intenta vender al público como novedad, no se puede, por barato que sea el equipo, elegir uno que esté a la altura de lo que había hace dos o tres años, hay que ir a lo último, y si no lo de hoy mismo, sí lo de hace medio año, porque esos equipos a buen seguro seguirán rondando por casas de abonados al menos una década, quizá los más exigentes lo cambiemos antes, pagando el correspondiente impuesto revolucionario por intentar subir un peldaño en calidad, pero por ahí hay miles y miles de abonados que, si no se les avería nada, mantienen sus equipos hasta que el operador les dice que hay que reemplazarlo, salvo que se cambien de compañía, cosa que a veces incluso puede llegar a ser imposible o muy dificultoso.
En definitiva, que esos decos que ahora se empiezan a popularizar deberían tener HDR, HLG y hasta frenos ABS y cambio DSG.