Como técnico audiovisual que soy, os aseguro que el problema de la pésima colorimetría de los partidos en 4K en España no depende ni del campo ni de la iluminación principalmente. Depende del ajuste en el control central, que, por lo que vemos cada semana, no da pie con bola.
Al parecer, estos señores no saben cómo calibrar correctamente los colores ni utilizar los patrones pertinentes para ello. Las temperaturas de color está desajustadas, al igual que la nitidez, de ahí esos colores amarillentos y esa carencia de definición en algunas cámaras.
Esto es algo habitual en un país en el que hay mucho inepto trabajando en sitios donde debería haber verdaderos profesionales, lo que pasa es que éstos escasean.
Otro ejemplo lo tenemos el VAR, donde ni siquiera saben tirar las líneas correctamente para detectar los fuera de juego, algo que dejó claramente constatado el quipo del programa El Chiringuito hace unas semanas.
Lo dicho, más profesionales y menos ineptos...